Fija el precio de tu energía.
Controla tus costes.
Un PPA es un contrato de compraventa de energía a largo plazo. Hasta ahora era una herramienta reservada a grandes corporaciones. Hoy, con el análisis adecuado, las empresas industriales medianas también pueden acceder a ella.
El problema
Sin un PPA, tu empresa compra energía al precio que fija el mercado ese día.
El mercado eléctrico cambia cada hora. Eso significa que tu factura de luz depende de factores que no controlas: el viento que hace, si hay mucho sol, lo que demanda toda la economía en ese momento. Para una empresa industrial, esa incertidumbre tiene un coste real.
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Un precio que cambia cada hora y que no controlas
El mercado fija el precio de la electricidad en subastas hora a hora, en función del viento, el sol y la demanda de toda la economía. En los momentos de mayor consumo, el precio puede multiplicarse por cinco respecto a las horas valle. Si tu proceso no puede parar, absorbes ese coste sin alternativa.
Impacto: volatilidad en factura
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Gestión de potencia contratada
Con un contrato indexado al mercado, la partida de energía puede desviarse un 20–40% respecto a lo presupuestado. Esa incertidumbre complica cualquier decisión de inversión, de precio de venta o de margen — porque el coste real de tu energía se decide hora a hora, durante todo el año.
Impacto: planificación financiera
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Descarbonización: hay que demostrarlo, no solo decirlo
La regulación europea y tus clientes exigen acreditar que la energía que consumes es renovable. Los PPAs incluyen Garantías de Origen (GOs) — certificados oficiales que vinculan cada MWh consumido a una fuente renovable concreta. Son la única forma reconocida de contabilizar tu consumo como verde en informes de huella de carbono (Scope 2) y auditorías ESG.
Impacto: cumplimiento ESG y Scope 2
Un PPA no es la solución adecuada para todas las empresas. Su viabilidad depende del perfil de consumo, y los objetivos energéticos de cada compañía. Por eso realizamos un análisis detallado antes de recomendar cualquier estrategia. Si encaja, te lo diremos. Y si no, también.
Qué es exactamente
Un contrato directo entre tú y un productor de energía renovable.
Imagina que un parque solar o eólico va a producir energía durante los próximos 10 o 15 años. En lugar de vender toda esa energía al mercado — con el precio incierto que tenga ese día —, el productor firma un acuerdo contigo: te vende una cantidad de energía a un precio fijo o con una fórmula de actualización conocida y acordada.
Tú no necesitas instalar nada en tu empresa. No tienes que comprar paneles solares ni montar un parque eólico. Simplemente firmas un contrato que dice: «durante X años, voy a comprar mi energía a este precio, de esta fuente renovable.»
La energía te llega exactamente igual que ahora, a través de la red eléctrica. Lo que cambia es quién la produce y a qué precio la pagas.
Aclaraciones importantes:
→No es una instalación en tu empresa — es un contrato con un tercero
→No requiere inversión de capital por tu parte — pagas por la energía que consumes
→No cambia cómo llega la electricidad a tu empresa — solo cambia de quién la compras
→No es para toda la energía necesariamente — puede cubrir solo una parte de tu consumo
Lo que cambia es quién la produce y a qué precio la pagas.
Modalidades
No todos los PPAs son iguales. El PPA puede adaptarse a cómo consumes energía
Un PPA no siempre significa lo mismo. Puede estructurarse como un acuerdo físico de suministro, como una cobertura financiera frente al precio de mercado o solo para una parte concreta de tu consumo.
La clave está en elegir la modalidad que encaje con tu perfil: dónde consumes, cuánto volumen quieres cubrir, qué riesgo quieres reducir y cuánta flexibilidad necesitas..
PPA Fisico
Compra energía renovable con entrega asociada a tu consumo
En un PPA físico, la energía contratada se vincula al suministro eléctrico de tu empresa. Puede venir de una instalación cercana —por ejemplo, en tu cubierta, o en un terreno próximo— o de una planta renovable situada en otro punto de la red.
Ideal si buscas estabilidad de precio, trazabilidad renovable y un contrato ligado al suministro real de energía.
PPA financiero o virtual
En un PPA financiero, la electricidad no se entrega físicamente a tu punto de consumo. Tu empresa sigue comprando la energía a su comercializadora habitual, mientras acuerda con un productor renovable un precio de referencia para liquidar diferencias frente al mercado.
Si el precio de mercado sube o baja respecto al precio pactado, se compensa económicamente según lo acordado.
Ideal si quieres protegerte frente a la volatilidad del mercado sin modificar tu contrato de suministro.
Nuestro papel
Así te acompañamos si quieres estudiar si un PPA tiene sentido para ti.
No vendemos PPAs. Analizamos si te conviene uno, comparamos escenarios y te acompañamos si decides avanzar.
01
Análisis de consumo
Estudiamos tu perfil de consumo horario, tu contrato actual y tu exposición al mercado. Identificamos qué volumen tendría sentido cubrir con un PPA.
Lo hacemos nosotros
02
Comparativa de escenarios
Modelizamos qué pasaría con distintos tipos de PPA frente a tu situación actual. Con precios reales de mercado y proyecciones forward de OMIE y OMIP.
Lo hacemos nosotros
03
Búsqueda y negociación
Si el análisis lo justifica, identificamos productores con condiciones adecuadas para tu perfil y acompañamos la negociación del contrato hasta los términos finales.
Te acompañamos
04
Firma y seguimiento
La firma la haces tú. Nosotros nos aseguramos de que entiendas cada cláusula y te apoyamos en el seguimiento durante la vigencia del contrato.
Tú decides
Si tras el análisis la conclusión es que un PPA no es la mejor opción para tu empresa en este momento, te lo diremos — y te explicaremos qué alternativas pueden tener más sentido. No tenemos incentivo en venderte un producto concreto. Nuestro incentivo es que la solución que elijas sea la correcta para tu situación.
